tag:blogger.com,1999:blog-4285233586463871672008-05-31T05:27:45.520-07:00PUERCO DIARIO....noreply@blogger.comBlogger24125tag:blogger.com,1999:blog-428523358646387167.post-14090402911633473812008-05-31T03:42:00.000-07:002008-05-31T05:27:45.546-07:00D.O. Penedès<div style="text-align: justify;"><a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp0.blogger.com/_7AMMWPWTgrg/SEEyw_qCi0I/AAAAAAAAAH8/a79TUQHIAOs/s1600-h/BOTELLAS.jpg"><img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://bp0.blogger.com/_7AMMWPWTgrg/SEEyw_qCi0I/AAAAAAAAAH8/a79TUQHIAOs/s320/BOTELLAS.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5206498461519874882" border="0" /></a><br />Normalmente, siempre está la opción de considerar que es un bache, el momento por el que uno transita, agobiado por la sensación de un fracaso total en su vida personal e intelectual. Un vaso de buen vino, me ayuda ahora a exorcizar mis emociones.<br /><br />Son momentos de alarma, me describo como un desecho predecible de una estructura social premeditadamente injusta. Y cómo no, el loserismo vuelve, en estos momentos, con más fuerza que nunca.<br /><br />Siento el deber de recomendar, no obstante, la denominación de origen Penedès para garantizar el disfrute de un buen caldo de tinto y, quizás, la compañía hipotética de alguien, en estos momentos de flaqueza. La realidad es que no hay nadie que quiera desafiar conmigo la soledad de una madrugada común y vulgar.<br /><br />La cama me espera, como siempre, estirada a lo largo de la habitación. Me resisto a sucumbir en ella, pero la tentación es fuerte. Me arrimo entonces al vaso de vino que me queda, mientras pienso en la delicadeza compartida con mujeres prescindibles que bien merecen otra consideración.<br /><br />Apuro el último trago, lo saboreo, distingo el sabor complejo de las buenas denominaciones y recuerdo la mía, de<span style="font-style: italic;"> loser</span> absoluto. ¡Qué momentos los de ahora! Mejor olvidemos que el hoy ha existido y sigamos la recomendación de no obsesionarnos con ningún pensamiento fútil.<br /><br /><br /></div>porco rossohttp://www.blogger.com/profile/11981502954324283210noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-428523358646387167.post-77562422119460112532008-05-23T07:47:00.000-07:002008-05-23T16:38:14.650-07:00Destroyerismo loser (o un mal día lo tiene cualquiera)<a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp0.blogger.com/_7AMMWPWTgrg/SDbjBismmVI/AAAAAAAAAHk/_WEgF5N_ns4/s1600-h/Disparo.jpg"><img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://bp0.blogger.com/_7AMMWPWTgrg/SDbjBismmVI/AAAAAAAAAHk/_WEgF5N_ns4/s320/Disparo.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5203596035106445650" border="0" /></a><br /><p class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"><span style=""> </span>El <span id="xu-512"> </span>2008 parece un gran año; rayas de <i id="xu-513">speed</i>, borracheras infatigables y delirios amorosos abocados al fracaso. Son los 30 (putos años), o las noches donde el sueño se fragmenta clandestinamente. En los días como hoy uno sólo siente el amargo sabor de la derrota.<o:p></o:p></p><div style="text-align: justify;"> </div><p class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;" id="xu-515"><span id="xu-516"><span id="xu-517"><span style=""> </span>Mi cabeza vuelve a ser un vertedero de emociones. Ya sólo pienso en cómo suicidarme sin tener que sufrir. Reivindico para mis adentros el derecho a una muerte rápida y segura. Paradójicamente, la vida ofrece muchas posibilidades para acabar con uno mismo, tan sólo es cuestión de decidirse por la que más nos conviene.</span></span><o:p></o:p></p><div style="text-align: justify;"> </div><p class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;" id="xu-519"><span id="xu-520"><span id="xu-521"><span style=""> </span><span style="font-style: italic;">Volarse la tapa de los sesos</span>, como se dice en clave cinematográfica, es una opción que ofrece muchas garantías y es estéticamente irreprochable. Pienso, no obstante, que no tengo capital suficiente para costearme dicha suerte. </span></span><o:p></o:p></p><div style="text-align: justify;"> </div><p class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;" id="xu-523"><span id="xu-524"><span id="xu-525"><span style=""> </span>La opción del<i id="xu-526"> pastillazo</i>, es atractiva y se ajusta más a mis posibilidades, pero su carácter depresivo no casa bien con los postulados nietzscheanos que rigen mi vida y espíritu. No quiero morir como un cobarde, postrado en la cama y dejándome llevar, como embebido, por el potencial trágico de mi muerte. Soy romántico, pero no a cualquier precio.<o:p></o:p></span></span></p><div style="text-align: justify;"> </div><p class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"><span style=""> </span>Puerca vida la de los<i id="xu-531"> losers</i> como yo, ha llegado el momento de hacer frente al sinsentido y a la fatalidad de nuestras vidas. Propongo muscular nuestras voluntades y afinar la razón para que, llegado el momento, nuestro último acto de vida se convierta en la confirmación más rotunda de la voluntad.<o:p></o:p></p><div style="text-align: justify;"> </div><p class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"><span style=""> </span>El éxito todavía es posible, no hay que perder la esperanza, <o:p></o:p></p><div style="text-align: justify;"> </div><p class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;" id="xu-537"><span id="xu-538"><span style=""> </span>palabra de un <i id="xu-542">loser.</i></span><o:p></o:p></p>porco rossohttp://www.blogger.com/profile/11981502954324283210noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-428523358646387167.post-3889521458093767822008-01-22T01:13:00.000-08:002008-01-21T16:15:31.738-08:00Literatura entre Comes<a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp1.blogger.com/_7AMMWPWTgrg/R5UxJ743X0I/AAAAAAAAAHM/ApbFciBdzrw/s1600-h/el+comillas.jpg"><img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://bp1.blogger.com/_7AMMWPWTgrg/R5UxJ743X0I/AAAAAAAAAHM/ApbFciBdzrw/s320/el+comillas.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5158082994987556674" border="0" /></a><br /><div style="text-align: justify;">Nuevo año, nuevas derrotas, pienso, mientras leo en el periódico que Melcior Comes ha ganado el Premio Josep Pla de novela.<br /><br />En su día me topé con él y su pedantería, perfectamente adaptada a su semblante percutido por ínfulas antigregarias. Le recuerdo rodeado de un séquito de jóvenes universitarias que no se sabía muy bien porqué, estaban ahí. Personalmente nunca me interesé por descubrir en qué punto de su persona radicaba su belleza.<br /><br />Hoy lo veo en la portada de un diario, con la sonrisa fácil del éxito y la solemnidad malentendida de quien no es capaz de superar la liturgia y ortodoxia literarias. Probablemente, tampoco tenga nunca verdadero interés por hacerlo.<br /><br /><span style="font-style: italic;">El protagonista de Littell es un cabrón desde el principio mientras que Walter Stamm es una buena persona atrapada por los acontecimientos históricos</span>, dice en alusión a la aclamada <span style="font-style: italic;">Las Benévolas</span> del citado autor.<br /><br />Cuando leo estas palabras no puedo comprender a qué está jugando. <span style="font-style: italic;">Esto no es un ensayo general, señores: esto es la vida,</span> dijo una vez Oscar Wilde. Lo mismo sucede con la literatura. Algunos escritores desconocen absolutamente que la literatura bien entendida no es un juego, ni una carrera al <span style="font-style: italic;">sprint</span> donde se trata de ver quien gana mejor y primero. Es una carrera de fondo, de mucho fondo emocional.<br /><br />Algunos tampoco entienden que la buena literatura se hace a base de fracturas. Uno tiene que romperse todo para llegar a tener algo que decir que revista verdadero interés para los demás. No vamos bien, amigo Melcior, con afirmaciones como esta. Todavía eres una pelagatos con ciertas dotes y el oficio bien aprendido, eso sí. ¿Pero dónde está tu duende para el cante jondo literario?<br /><br />En este contexto es comprensible que sea alguien como tú quien afirme que <span style="font-style: italic;">la novela es el único género que realmente puede aportar una nueva dimensión humana desde un punto de vista muy completo.</span> ¡Pobre condenado a la efervescencia del éxito que se retroalimenta! Sólo desde la profunda ignorancia de un novato con ganas de comerse el mundo, se puede tener la osadía de proclamar una sentencia tan errónea.<br /><br />No todo es liteartura, ni todo son novelas, ni todo eres tú, amigo Melcior.<br /></div>porco rossohttp://www.blogger.com/profile/11981502954324283210noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-428523358646387167.post-52871390223614794522008-01-20T23:44:00.000-08:002008-01-22T16:04:57.907-08:00Llueve sobre Berlín<a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp1.blogger.com/_zP1XUfs5UoQ/R5aEmS_YRTI/AAAAAAAAAvI/2qcKIQP_6KU/s1600-h/berlin4.JPG"><img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://bp1.blogger.com/_zP1XUfs5UoQ/R5aEmS_YRTI/AAAAAAAAAvI/2qcKIQP_6KU/s320/berlin4.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5158456216667047218" border="0" /></a><br /><div style="text-align: justify;">Empiezo a ver la luz después de mi particular infierno <span style="font-style: italic;">loser</span>. Siempre me queda el pensamiento único de <span style="font-style: italic;">serbuenapersona</span><span style="font-style: italic;"></span>, reflexiono. Ahora estoy en Berlín, donde las cosas son muy distintas, todo me huele a triunfo, a victorias, a aire limpio.<br /><br />Tengo ganas de quedarme aquí, de venirme cuanto antes de la decadente Barcelona. Pero los <span style="font-style: italic;">losers </span>como yo tenemos un sexto sentido que detecta posibles infiernos venideros: estoy viendo que Berlín puede ser una gran ciudad para acabar sucumbiendo definitivamente al peor de ellos.<br /><br />Paseo por sus calles mojadas, mientras husmeo el cadáver de un recuerdo. Hago fotos de sus escenarios, primeros planos de los edificios, de la calles, de los lugares por donde se fue construyendo. Es un cadáver exquisito.<br /><br />Hoy es mi último día aquí, no hace frío, pero sigue lloviendo insistentemente. Me levanto con una ligera resaca después de la fiesta de ayer en casa de unas brasileras dignas de tal apelativo. Estoy algo confuso, intento situarme, localizarme con la ayuda de cuatro ventanales sin cortinas que, justo encima de mi cabeza, me bañan con intensa luz.<br /><br />Será mi último paseo por la ciudad, no voy a visitar ningún museo, ni tengo ganas de hacerlo. Me niego a tener que asimilar en tan poco tiempo, todos los hechos históricos que concentra esta ciudad con cada paso que uno da.<br /><br />Desorientado por la urgencia más escatológica entro en un elegante café, muy cerca del <span style="font-style: italic;">Zoologischer Garten</span>, en Charlottenburg, el barrio más chic de Berlín. Allí, decido pedir un <span style="font-style: italic;">expresso machiatto</span> para que me acompañe en la fatigosa lectura de <span style="font-style: italic;">El Malogrado</span> de Bernhard. Ahora celebro la excepcional combinación.<br /><br />Sumido en la lectura, me distraigo con la presencia de una señora mayor y distinguida que me sugiere la fantasía perversa de ser una testigo excepcional de las atrocidades del nacionalsocialismo alemán. Me la imagino en su juventud, con el brazo en alto aclamando al <span style="font-style: italic;">führer</span> al grito de <span style="font-style: italic;">Heil Hitler!</span><br /><br />Se me acaba el <span style="font-style: italic;">expresso machiatto</span>, pido otro. Estoy excitado por que acabo de presentir con manifiesta claridad que mi otro futuro está aquí. Y quiero saborearlo.<br /><br /></div>porco rossohttp://www.blogger.com/profile/11981502954324283210noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-428523358646387167.post-81790638145732407882007-12-31T23:50:00.000-08:002008-01-01T17:18:57.741-08:00Cocaína, mon amour<a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp2.blogger.com/_7AMMWPWTgrg/R3rk7743XtI/AAAAAAAAAGU/sug4rdx4TOI/s1600-h/ibiza2.jpg"><img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://bp2.blogger.com/_7AMMWPWTgrg/R3rk7743XtI/AAAAAAAAAGU/sug4rdx4TOI/s320/ibiza2.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5150680842191199954" border="0" /></a><br /><div style="text-align: justify;">Vuelven las noches amargas de rayas fugaces y <span style="font-style: italic;">black holes</span> inexplicables. El <span style="font-style: italic;">gruyerismo</span> de la coca es lo que más me preocupa en estos momentos de recomposición neuronal; los boquetes se abren por todas partes mientras llueve una fuga de palabras. Después de años de desarrollo moral, llego a esta conclusión; esnifa una raya siempre que te encuentres en un callejón sin salida emocional.<br /><br />Son horas bajas y la senda de los <span style="font-style: italic;">losers</span> es inextricable. Vuelvo de Ibiza, tierra de pasión y desenfreno, y perspectivas de pasar unos días de euforia constantemente acelerada. Mientras paseo por Dalt Vila, recinto amurallado de casas coronadas por la vieja catedral de Santa María la Mayor, imagino el asedio de turcos y moros intentando conquistar esta pequeña ciudad. Un grabador nos facilita este pequeño ejercicio de imaginación con sus ilustraciones de época que nos acompañan en cada panel informativo dispuestos lo largo de todo el recorrido.<br /><br />En uno de sus acantilados se mezclan estas evocaciones históricas con la prometedora fantasía de un suicidio improvisado que definitivamente me haga subir la adrenalina. El final son unas rocas cargadas de historia y poco más.<br /><br />Ahora vuelvo a mis <span style="font-style: italic;">working hours </span>de asedio y capitalismo salvajes; sirvo <span style="font-style: italic;">focaccias</span> para no autodestruirme y contentar a los capullos que, sin quererlo, alimentan cada día más mi estado de insignificancia.<br /><br />Entonces llega la noche sosegadamente, me animo con profusos tragos de algún elixir conocido y alguien que no conozco me ofrece compartir con él algunas rayas. Miro en la mochila que cargo a mis espaldas y no encuentro nada. Definitivamente, es entonces el momento de no decir que no.<br /><br /></div>porco rossohttp://www.blogger.com/profile/11981502954324283210noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-428523358646387167.post-38163278809882766692007-12-21T19:02:00.001-08:002007-12-22T02:54:21.764-08:00Fragmentos de pateticología aplicada<a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp3.blogger.com/_7AMMWPWTgrg/R2x-dr43XsI/AAAAAAAAAGM/LI3hD425_p0/s1600-h/pathetic.jpg"><img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://bp3.blogger.com/_7AMMWPWTgrg/R2x-dr43XsI/AAAAAAAAAGM/LI3hD425_p0/s320/pathetic.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5146627522640174786" border="0" /></a><br /><div style="text-align: justify;">Existe cierto patetismo difícil de imitar para almas inexpertas, o sencillamente para aquellos desalmados que profesan un profundo apego al amor para demostrar que tienen alma. No es tarea fácil, pienso, llegar a adquirir habilidades en el esquivo mundo de las situaciones bochornosas, y digo bochornosas para no decir patéticas, como lo son la mayor parte de las situaciones a las que me quiero referir.<br /><br />Mi bagaje en esta materia es amplio y diverso, conozco bien los intríngulis del ser patético y hoy, después de malbaratar una excelente ocasión para tener algo más que palabras con un antiguo amor, me siento en las mejores condiciones para adentrarme en este singular mundo para el que pocos han sido elegidos. Hay que saber muy bien cuando cagarla; saber elegir el momento, la situación y la persona adecuada.<br /><br />Es en este trance cuando mis innatas cualidades afloran como lo hace el ingenio o la fuerza en otros hombres. Hoy me he encontrado con ella, después de casi 15 años y una intensa noche de sexo pubescente que compartimos absolutamente alcoholizados. No se acordaba de mí, yo sí, y se lo he recordado mientras un discreto rubor me invadía.<br /><br />A mi me hubiera gustado ser espontáneo y natural, poderle preguntar en el momento adecuado si era la persona que sabía que es. Pero no, ya nada fluye en esos momentos de hipertensión romántica, tan sólo queda el amargo sabor del fracaso y unas manos pegajosas después de sudar tan manido calvario.<br /><br /></div>porco rossohttp://www.blogger.com/profile/11981502954324283210noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-428523358646387167.post-17277817462774375512007-12-13T15:44:00.000-08:002007-12-13T15:53:10.661-08:00Imm Bruce I Kant be Lee<a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp1.blogger.com/_7AMMWPWTgrg/R2HEOLraKMI/AAAAAAAAAGE/xJ0MXbMH_c0/s1600-h/leegr.jpg"><img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://bp1.blogger.com/_7AMMWPWTgrg/R2HEOLraKMI/AAAAAAAAAGE/xJ0MXbMH_c0/s320/leegr.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5143607997365889218" border="0" /></a><br /><div style="text-align: justify;">Dulce porvenir parecen estas horas que se acaban con el chasquido de un recuerdo singular. En mi memoria no habitan los relámpagos de días fracasados, habitan los truenos de mis días más felices.<br /><br />Ahora quiero imaginar que soy Immanuel Kant con el cuerpo de Bruce Lee, ¿qué, quién me va a detener? Me siento un superhombre con ganas de partir brazos y piernas por doquier. Quiero reventar la cara de toda esa chusma ciudadana víctima del narcisismo colectivo, la del capullo que me está mirando en la cola de un supermercado, con soberbia y sin tener motivos para ello. ¿Por qué me mira fijamente?<br /><br />No tardo en percatarme de lo que lleva escrito en su camiseta: <span style="font-style: italic;">The Ultimate Fighting Chamionship</span>. Si a eso le sumamos sus casi dos metros de altura y un ancho nada despreciable, deduzco que, en caso de hipotética pelea, mi integridad física dejaría de ser tal.<br /><br />Pero lo que antes hubiera supuesto un duro golpe para mi ego y una constatación más de mis limitaciones como ser modesto e insignificante, ahora supone un reto que no tardo en afrontar. Mientras le vacilo con el imperativo categórico y le torturo haciéndole entender que tiene que atreverse a pensar, le doy un golpe seco en la nuez que lo deja noqueado por momentos, es un instante crucial que aprovecho para romperle las dos piernas con una llave maestra de <span style="font-style: italic;">jeet kune do</span>. Apenas me despeino.<br /><br />Su novia se queda pasmada con mi superioridad, física e intelectual, admite la derrota y noto que empieza a flirtear conmigo (pienso en el instinto de supervivencia). Le sigo el juego, vamos a los lavabos y me obsequia con un recital de <span style="font-style: italic;">blowjobs</span> memorables. Qué sabia es la naturaleza, concluyo. Pero me disgustan sumamente las mujeres primitivas que sólo buscan a primates sobreprotectores, así que la rechazo sin más.<br /><br />Ahora tengo que volver a la pesadumbre del ser que aspira (a) algo más que rayas, hago flexiones cada mañana y me entretengo siempre que puedo con algún funesto combate de boxeo. A pesar de estas actividades declaradamente anti-intelectuales, sigo leyendo mis libros sobre la voluntad de poder o el concepto de masa aplicado a la muchedumbre.<br /><br />Acato mis pésimas aptitudes para el cuerpo a cuerpo y decido masturbarme con algún fragmento de Sade. Llega entonces el final del humano <span style="font-style: italic;">Kant Lee</span> y mi más patético regreso.<br /><br /></div>porco rossohttp://www.blogger.com/profile/11981502954324283210noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-428523358646387167.post-74163897412768425912007-12-07T19:01:00.001-08:002007-12-23T15:54:39.828-08:00Born to be a loser<a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp0.blogger.com/_zP1XUfs5UoQ/R1sDNdaKa4I/AAAAAAAAArM/ZVh5op0iMGs/s1600-h/Hi-Loser-Posters.jpg"><img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://bp0.blogger.com/_zP1XUfs5UoQ/R1sDNdaKa4I/AAAAAAAAArM/ZVh5op0iMGs/s320/Hi-Loser-Posters.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5141706929341098882" border="0" /></a><br /><div style="text-align: justify;">Veo las fotos de quien me ignora, la veo tendida en la cubierta de un yate con la ropa justa de un verano cualquiera. El chico que la abraza tiene la cara-de-capullo habitual, nada especial, la cara de siempre que casi todas las personas sensatas odiamos; demasiado guapo, lo musculosamente justo e irradiando buenas perspectivas de futuro por doquier.<br /><br />Me noto algo decrépito e injustamente violento con mis congéneres, debe ser la noche, o el mes, o quizás es la frustración de saber que no soy nada ni nadie. Concretamente… ¿Por qué? Quizás por que no soy alguien para quien realmente quisiera serlo. ¿Mi familia? ¡A la mierda la familia! Nos queremos muchos, ¿pero dónde acaba tanto amor? Acaba en el vertedero de <span style="font-style: italic;">todo-lo-que-debe-ser</span> (amor filial y chorradas por el estilo).<br /><br />¿Cómo puedo ser tan desagradecido? ¿Cómo puedo hablar así de quienes han estado siempre a mi lado? Vuelvo a repetir: ¡A la mierda! Dios ha muerto y los padres también, salvo para firmar algún que otro aval en el banco. Uno sólo puede contar con uno mismo. Ya nada sirve, más que yo y mis decisiones. <span style="font-style: italic;">Tenemos que matar a nuestros padres</span>, me decía siempre un amigo.<br /><br />Yo tengo mi bicicleta, mi soledad y un mp3 con el que canalizo todas mis energías. El centro de la ciudad es una catarsis de fracasos o una constante ráfaga de cum-shots imaginarios. Nebraska, Columbine, Virginia Tech… ¿Qué tienen todos estos lugares en común? Tienen en común la<span style="font-style: italic;"> </span>dramática historia de un pensamiento <span style="font-style: italic;">loser</span> materializado, tienen una gran derrota en su biografía colectiva y, sobretodo, no parecen tener el respeto suficiente por los acontecimientos que discurren en su presente.<br /><br />Faldas negras, muerte, un tiro en la sien, tu sonrisa, mi sonrisa, una mirada tuya que se pierde después de nunca habernos conocido. Eso es lo que me queda después de una noche <span style="font-style: italic;">loser</span> cualquiera.<br /><br /></div>porco rossohttp://www.blogger.com/profile/11981502954324283210noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-428523358646387167.post-40222029181402277932007-12-01T10:08:00.000-08:002007-12-05T15:40:56.992-08:00Noche a la romana<a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp1.blogger.com/_7AMMWPWTgrg/R1GlgLraKKI/AAAAAAAAAF0/sirFXh89U6g/s1600-R/barcino.jpg"><img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://bp1.blogger.com/_7AMMWPWTgrg/R1GlgLraKKI/AAAAAAAAAF0/rKcGlH3PtIQ/s320/barcino.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5139070622115702946" border="0" /></a><br /><div style="text-align: justify;">Prosiguen las noches de <span style="font-style: italic;">espantás </span>en decadencia. Ayer me llevaron a un garito donde mientras se rendía tributo a <span style="font-style: italic;">Nirvana</span>, la cerveza a medias la pagas tú. El lugar era como un pintoresco bodegón de alcohólicos y alcohólicas reposando al acecho de una copa. Era pequeño y estrecho, pero la cercanía no llevaba a lo cercano, y la chica en cuestión, estaba todavía un poco lejos.<br /><br />Mis inversiones en la noche barcelonesa hace tiempo que se están devaluando hasta fracasar con un estrépito supino. Es lamentable comprobar que de nada sirve lubricar las horas previas a la acción con la ingenua esperanza de algo más fácil y mejor.<br /><br />Caminando por la que antaño fuera el ágora romana de la ciudad, uno tiene, al menos, el consuelo de poderse distraer imaginando el bullicio de sus antiguos pobladores en el frenesí de las, otrora, frías mañanas otoñales bajo la protección de un gran Imperio.<br /><br />Ya no pienso en términos de caza, olvido a la presa. Camino siguiendo las murallas que rodean a la pequeña Barcino y clamo a la diosa Venus para que me asista en mi desesperación. <span style="font-style: italic;">Bueno, ¿ves claro a lo que vamos, no?</span> me comenta mi amigo de fatigas. Está claro que él tiene claro a lo que va ya que tan sólo tiene que seguir la cuerda que su amiga le tiende para, con total seguridad, llegar hasta su catre y consumar el acto.<br /><br />Yo me quedo a la expectativa de <span style="font-style: italic;">la otra</span> en cuestión; sin cuerda, sin señales manifiestas y con la extraña sensación de haber asistido a una emboscada en la que la víctima soy yo.<br /><br /></div>porco rossohttp://www.blogger.com/profile/11981502954324283210noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-428523358646387167.post-13120464043122094102007-11-29T14:48:00.000-08:002007-11-29T15:15:19.859-08:00La ley del recuerdo<a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp1.blogger.com/_7AMMWPWTgrg/R09HY-3V7TI/AAAAAAAAAFs/U2GdAvHgrBk/s1600-h/dret.jpg"><img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://bp1.blogger.com/_7AMMWPWTgrg/R09HY-3V7TI/AAAAAAAAAFs/U2GdAvHgrBk/s320/dret.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5138404194370579762" border="0" /></a><br /><div style="text-align: justify;"><span style="color: rgb(204, 204, 204);"> He vuelto a pisar los pasillos donde se respira la peor servidumbre moral. He vuelto a recordar los días de asfixia rodeado de seres descompuestos intentando conquistar una porción de poder que dé sentido a sus miserables existencias. Ese lugar es un enclave maravilloso que da cobijo a la basura más corrupta.</span><br /><br /><span style="color: rgb(204, 204, 204);">¿Qué hago yo aquí? ¿Qué pretendo? Seis años dando vueltas me pasé entre pasillos opresores, desorientado y acongojado por el sufrimiento ajeno que me hacía presentir el mío propio.</span><br /><br /><span style="color: rgb(204, 204, 204);">-¿Ya te has matriculado a Derecho agrario?</span><br /><br /><span style="color: rgb(204, 204, 204);">- No, ¿por qué?</span><br /><br /><span style="color: rgb(204, 204, 204);">- Sólo por asistir a clase ya estás aprobado</span><br /><br /><span style="color: rgb(204, 204, 204);">¿Cómo? Se suponía que yo tenía que soportar ese tipo vejaciones intelectuales. ¡Qué recuerdos! ¡Qué tiempos tan miserables! Ahora veo como me arrastraba por el suelo con la prepotencia añadida del que aspira a una vida mejor a costa de quien sea y lo que sea.</span><br /><br /><span style="color: rgb(204, 204, 204);">Pero en mi miseria, era demasiado miserable, no encontraba lugar en donde poder vender los restos de mi más íntegro ser; mi poca claridad, mis dudas acerca de la hipersensibilidad aplicada al entorno de una Facultad de Derecho nunca me dejaron abrirme camino entre la maleza de libros, leyes y salva patrias trasnochados.</span><br /><br /><span style="color: rgb(204, 204, 204);">Me dediqué entonces a lo que más me gustaba para poderme redimir de mis penas y tormentos, encaucé mis energías a algo todavía más fútil, a intentar enseñar algo de buen cine a mis estimables compañeros de Facultad.</span><br /><br /><span style="color: rgb(204, 204, 204);">No puedo ni quiero olvidar tanta vergüenza acumulada en un mismo espacio de tiempo y lugar, por eso, aprovecho la ocasión para advertir a todos aquellos que quieran mantenerse a salvo, que cuando pisen una Facultad de Derecho tengan muy claro porqué la pisan y adónde van.<br /><br /></span></div>porco rossohttp://www.blogger.com/profile/11981502954324283210noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-428523358646387167.post-6985685528573260772007-11-28T14:32:00.000-08:002007-11-29T00:07:58.868-08:00El puto rey<a style="color: rgb(192, 192, 192);" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp0.blogger.com/_7AMMWPWTgrg/R03xNO3V7QI/AAAAAAAAAFU/r6dqYBAm9L4/s1600-h/king_tubby.jpg"><img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://bp0.blogger.com/_7AMMWPWTgrg/R03xNO3V7QI/AAAAAAAAAFU/r6dqYBAm9L4/s320/king_tubby.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5138027959530417410" border="0" /></a><br /><div style="text-align: justify; color: rgb(192, 192, 192);"><span style="color: rgb(204, 204, 204);">Hoy me he levantado dispuesto a imaginar la más absoluta vergüenza. Después de casi un mes de uso y disfrute de mi </span><span style="font-style: italic; color: rgb(204, 204, 204);">Continuous Positive Airway Pressure</span><span style="color: rgb(204, 204, 204);"> ya estoy en condiciones de fantasear con algo más que una breve explicación sobre el cómo y el porqué de mi CPAP.</span><br /><br /><span style="color: rgb(204, 204, 204);">A diferencia de otras épocas, la nuestra, conlleva duras contraprestaciones para aumentar nuestro bienestar o, en otras palabras, mejorar nuestra calidad de vida.</span><br /><br /><span style="color: rgb(204, 204, 204);">Antes la gente se moría prematuramente o malvivía. Ahora no, uno puede sentir el siniestro confort de las nuevas tecnologías aplicadas a la medicina.</span><br /><br /><span style="font-style: italic; color: rgb(204, 204, 204);">- Bueno, te tenía que comentar algo que supongo que te sonará un poco raro, pero tranqui no es nada grave, es más bien aparatoso.<br />- Déjate de rodeos y dime de qué se trata...</span><br /><span style="color: rgb(204, 204, 204);">- Pues nada, que duermo con un CPAP…</span><br /><span style="color: rgb(204, 204, 204);">- ¿Y qué es eso?</span><br /><span style="color: rgb(204, 204, 204);">(No hace falta describir aquí el careto de mi hipotética pareja)</span><br /><span style="color: rgb(204, 204, 204);">- Nada, es una máquina que me insufla aire por la nariz a una presión determinada, tiene el tamaño de un despertador y más que nada es la mascarilla que lleva que parece que…</span><br /><span style="color: rgb(204, 204, 204);">- Ya, ya, ¿Pero quieres decir que tu problema no es psicológico?</span><br /><br /><span style="color: rgb(204, 204, 204);">Bien, aquí acaba mi fantasía y empieza la más cruda realidad. Esta situación intuyo que, con mayor o menor exactitud, acabará por producirse más tarde o más temprano.</span><br /><br /><span style="color: rgb(204, 204, 204);">¿Alguien cree que hay alguna mujer preparada para afrontar esta dura prueba? Superar este trance conlleva algo más que madurez.</span><br /><br /><span style="color: rgb(204, 204, 204);">Implica aniquilar cualquier aspiración de normalidad en la parcela más íntima de nuestras vidas, implica sentir una vergüenza inconmensurable por momentos e implica contener una mueca indefinible en cada rostro imaginable antes de dormirse junto a mí.</span><br /><br /><span style="color: rgb(204, 204, 204);">El rey ha muerto, ¡Viva el rey!</span><br /><br /></div>porco rossohttp://www.blogger.com/profile/11981502954324283210noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-428523358646387167.post-32155429875188904182007-11-23T14:25:00.000-08:002007-11-25T13:18:40.641-08:00El origen del mundo<a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp3.blogger.com/_7AMMWPWTgrg/R0dT5e3V7NI/AAAAAAAAAE8/2gQgTyA6k7o/s1600-h/origine_du_monde.jpg"><img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://bp3.blogger.com/_7AMMWPWTgrg/R0dT5e3V7NI/AAAAAAAAAE8/2gQgTyA6k7o/s320/origine_du_monde.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5136166147042176210" border="0" /></a><br /><div style="text-align: justify;"><span style="color: rgb(204, 204, 204);">Hago crujir los nudillos de la mano mientras la miro y pienso en un tipo de felación improbable. Pienso en huir para escurrirme por debajo de sus bragas, posiblemente húmedas y todavía calientes, salvaguardando, cual centinela, la entrada a su caverna mágica. Un bello musgo cubre su entrada delatando la tierra fértil que contiene, lo palpo con mis manos y su esponjosa suavidad me invita a penetrar en ella. </span><br /><br /><span style="color: rgb(204, 204, 204);"> Sin duda ese es <span style="font-style: italic;">el origen del mundo</span> y, paradójicamente para hombres como yo (al igual que para otros muchos) se acaba convirtiendo en el último fin de nuestra existencia. Yo lo reconozco, no quiero engañarme inútilmente, nuestra naturaleza, salvo naturales disfunciones, nos convierte en seres que, hipotéticamente, podrían estar todos los días de su vida fornicando sin control ese mismo origen del mundo. </span><br /><br /><span style="color: rgb(204, 204, 204);"> ¿Visto desde esa perspectiva, cuántos orígenes del mundo existen, cuántos lo son en potencia? Son multiplicidad de mundos posibles y futuros, son nuestro centro de gravedad indiscutible. La miro otra vez y puedo imaginar el aroma penetrante de la creación, me excito y deseo abalanzarme para crear (y recrearme) con ella un futuro ¿de qué? Ya estoy pensando en otros orígenes posibles, en otras cavernas mágicas que me transporten al supremo placer de <span style="font-style: italic;">les petites morts</span>. Así es como describo yo la frustración de muchos hombres.<br /><br /></span></div>porco rossohttp://www.blogger.com/profile/11981502954324283210noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-428523358646387167.post-91209180927434672652007-11-16T13:41:00.000-08:002007-11-16T13:57:28.024-08:00Sócrates y el descaro sociológico<a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp2.blogger.com/_7AMMWPWTgrg/Rz4R90rTz7I/AAAAAAAAAE0/R2LZAOb7X6Q/s1600-h/uncle-socrates-2.jpg"><img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://bp2.blogger.com/_7AMMWPWTgrg/Rz4R90rTz7I/AAAAAAAAAE0/R2LZAOb7X6Q/s320/uncle-socrates-2.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5133560379058933682" /></a><br /><div style="text-align: justify;">El joven sociólogo intervino de forma honesta y decidida, apenas le temblaba el pulso de la mano cuando asió el micrófono, su voz no se percibía acalambrada por la presencia del tumulto que nos rodeaba, y su talante era gallardo y altivo. Mas en el desempeño de su acometido desconocía aún lo más importante: que no sabía nada.<br /><br /> Después de tan impresionante despliegue de recursos, impropios de su juventud, pensé, pobre desgraciado. ¿Será capaz algún día de darse cuenta que no sabe nada para así poder dar el primer paso hacia el verdadero saber y actuar en consecuencia? Esperemos que no, creo que no habría peor sufrimiento intelectual que el de tener que aguantar a un sociólogo reconciliado con la famosa dicha socrática.<br /><br /> El acto se acabó pero su presencia sigue confinada en mi despacho; no soporto la volatilidad de sus comentarios ni su deliberado escapismo frente a cualquier invitación a la abstracción. Me parece un insulto pretender aprehender la realidad social a través de la simple recolección (de datos mayormente) o del uso y abuso de fórmulas matemáticas alejadas del espacio real. No.<br /><br /> Pero algunos de nosotros tenemos que acostumbrarnos a convivir con la prepotencia inherente de muchos seres ignorantes que ignoran su ignorancia. No abras la boca, no me hagas tragar tus conclusiones de pardillo chupapollas que empiezas a arrastrarte, sin saberte gusano, por los dominios del saber. Aléjate de mí y pégate un tiro en la cabeza para que otro de tus colegas pueda investigar los porqués de muchos actos, siempre, aparentemente injustificados.<br /><br /></div>porco rossohttp://www.blogger.com/profile/11981502954324283210noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-428523358646387167.post-26253418973487450292007-11-09T06:31:00.000-08:002007-12-10T01:31:06.650-08:00Una noche más<a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp0.blogger.com/_7AMMWPWTgrg/RzRx6AsG6lI/AAAAAAAAAEk/RRzGh7KjUZw/s1600-h/Darwin+2.jpg"><img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://bp0.blogger.com/_7AMMWPWTgrg/RzRx6AsG6lI/AAAAAAAAAEk/RRzGh7KjUZw/s320/Darwin+2.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5130851116913191506" border="0" /></a><br /><div style="text-align: justify;"> Escucho un tango solitario mientras recuerdo nuestro amor a mil quinientos quilómetros de distancia, no se por qué pero un día estuve en Aquisgrán para nunca más volverla a ver. Ahora estoy aquí, estirado en la cama, con la máscara de mi <span style="font-style: italic;">Continuous Positive Airway Pressure</span> estampada en la cara después de una noche fallida.<br /><br />Sí, el CPAP es ahora para mí una realidad muy doméstica, a pesar de mis 29 años. A otros les tienen que reconstruir el paladar perforado por el consumo indiscriminado de cocaína, otros han perdido algo más que la plenitud y algunos nunca descubrirán que han sufrido, y sufren, el llamado <span style="font-style: italic;">Síndrome de la apnea del sueño</span>. En definitiva, relativizar es para mí la palabra clave.<br /><br />Pero ayer la decadencia tenia nombre de bar y yo formaba parte de sus circunstancias; hombres en proporción excesiva, transeúntes extraviados que improvisan performances en estado de absoluta embriaguez y un camarero que parece querer emular a Robert de Niro en alguna escena de <span style="font-style: italic;">Érase un vez América</span> o <span style="font-style: italic;">El padrino</span>. Por si esto no fuera poco, al lado tenemos que compartir la apasionante velada con un grupo de salidos que no paran de excitarse al grito de: ¡Me la tengo que follar!<br /><br />Finalmente me quedo solo con tres chicas que apenas conozco y que no me suscitan más interés que el de su propia naturaleza sexual. No obstante, y a pesar de ello, me quedo un rato con ellas para analizar las probabilidades de éxito que podría tener en caso de quedarme. Apenas hablamos de algo y cuando decido irme, la chica que más me interesaba, va y me dice: ¿Ya te vas?<br /><br />Ciertamente la paciencia no es una de mis virtudes, como tampoco lo es la actitud pasivo-especulativa <span style="font-style: italic;">espero-que-haga-o-me-diga-algo </span>de muchas mujeres en la actualidad. En cualquier caso reconozco que con hombres como yo, nuestra especie no tardaría en extinguirse. ¡Viva Darwin y su <span style="font-style: italic;">fucking mother</span>!<br /><br /></div>porco rossohttp://www.blogger.com/profile/11981502954324283210noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-428523358646387167.post-26311453570445526722007-11-01T21:08:00.000-07:002007-11-04T15:42:52.083-08:00¡Que os den!<a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp0.blogger.com/_zP1XUfs5UoQ/Ry422IgQ_aI/AAAAAAAAAqc/_8kks-cifVA/s1600-h/que+os+den.bmp"><img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer;" src="http://bp0.blogger.com/_zP1XUfs5UoQ/Ry422IgQ_aI/AAAAAAAAAqc/_8kks-cifVA/s320/que+os+den.bmp" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5129097329245224354" border="0" /></a><div style="text-align: justify;"><span style="color: rgb(204, 204, 204);">Hoy es noche de Maria Callas en </span><span style="font-style: italic; color: rgb(204, 204, 204);">Près des remparts de Séville,</span><span style="color: rgb(204, 204, 204);"> un sublime fragmento de la <span style="font-style: italic;">Carmen</span> de Bizet. Estoy acongojado y solo en este episodio de mi soledad que transcurre entre paredes y asfalto de una ciudad como Barcelona. Acabo de decirles a un grupo de </span><span style="font-style: italic; color: rgb(204, 204, 204);">fucking moron</span><span style="color: rgb(204, 204, 204);"> (en plural), que una chica acaba de llevarse cierto material susceptible de ser suyo. Para ello, he utilizado una estrategia de lo más sutil y beneficiosa para mi conciencia.</span><br /><br /><span style="color: rgb(204, 204, 204);">Después de estudiar la situación y comprobar que efectivamente una chica susceptible de ser catalogada como ladrona, acababa de sustraer cierto material que, sin ninguna duda, no le pertenecía, le digo a la chica susceptible de ser robada: perdona, ¿teníais algún bolso o chaqueta por aquí? Y le señalo el fatídico rincón.</span><br /><br /><span style="color: rgb(204, 204, 204);">Sin darme tiempo siquiera, a matizar ningún detalle más, la chica y toda la </span><span style="font-style: italic; color: rgb(204, 204, 204);">troupe</span><span style="color: rgb(204, 204, 204);"> que la acompañaba salen disparados por la puerta del garito en busca de la fugitiva, y presunta ladrona. Sin más, y ligeramente, comento la jugada con mis circunstanciales amigos; acabo de decirle a esta gente que una tía les acaba de robar. ¿En serio? Me dice uno que tengo al lado. Sí, sí, le contesto yo, la tía llevaba 5 o 10 minutos merodeando al lado de sus cosas y ellos como si nada.</span><br /><br /><span style="color: rgb(204, 204, 204);">Al poco tiempo, regresan y uno de los de la </span><span style="font-style: italic; color: rgb(204, 204, 204);">troupe</span><span style="color: rgb(204, 204, 204);"> me da las gracias. Deduzco que algo ha ido bien y entiendo que han podido coger a la persona susceptible de ser quien les había robado.</span><br /><br /><span style="color: rgb(204, 204, 204);">Efectivamente es así, y me cuentan que tan sólo se ha quedado con un móvil. Sin embargo, mi alegría es relativa; por un lado, me hubiera gustado que les robaran todo y que después me culparan de no haber intervenido antes para así poderles sugerir abiertamente que eran unos auténticos capullos. Por otro, me hubiera gustado que no les robaran nada y que me lo agradecieran con un cubata o un par de rayitas en el lavabo.</span><br /><br /><span style="color: rgb(204, 204, 204);">Finalmente les han robado casi nada y me conformo con explicar a mis circunstanciales amigos que he encontrado la mejor manera de quedar bien implicándome lo mínimo. La noche me sabe a gloria, sin tener verdaderos argumentos para ello, llego a casa y todavía me queda algo de Maria Callas, enchufo el portátil y me inyecto su</span><span style="font-style: italic; color: rgb(204, 204, 204);"> </span><span style="color: rgb(204, 204, 204);">versión de</span><span style="font-style: italic; color: rgb(204, 204, 204);"> la Reina de la noche</span><span style="color: rgb(204, 204, 204);">: sin duda, el mejor chute.</span><br /><br /></div>porco rossohttp://www.blogger.com/profile/11981502954324283210noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-428523358646387167.post-9072999576478057552007-10-21T06:29:00.000-07:002007-10-21T09:58:40.480-07:00Noches perras<a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp1.blogger.com/_7AMMWPWTgrg/RxtcG0Q1CZI/AAAAAAAAADs/YxiODsIdoc8/s1600-h/ball.jpg"><img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://bp1.blogger.com/_7AMMWPWTgrg/RxtcG0Q1CZI/AAAAAAAAADs/YxiODsIdoc8/s320/ball.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5123790273242270098" border="0" /></a><br /><div style="text-align: justify;"><span style="color: rgb(204, 204, 204);">¡Cálmate tío, cálmate! Me espetó ayer la chica por la que había estado luchando toda la noche después de casi dos horas de lidia. Me quedo delante de ella y no sé qué hacer, descolocado por la profundidad de su aserto. No obstante, a veces, el alcohol tiene la cualidad de mitigar, cual anestésico, los golpes que te inflige la noche.</span><br /><br /><span style="color: rgb(204, 204, 204);">Unos minutos antes de tan triste situación, provoco un conato de violencia con un joven que se niega a respetar la pequeña porción de espacio que usufructuaba. Entiendo que es difícil saber gestionar los espacios en una antro como este, así que le digo, tranqui, tranqui, tu a lo tuyo! Parece no quererme entender, mientras murmura palabras ininteligibles que no me esfuerzo por comprender.</span><br /><br /><span style="color: rgb(204, 204, 204);">Todavía tengo restos de su perfume entre mis manos, pero no logro excitarme, ahora recuerdo que ni tan siquiera llegué a fijarme en algunos detalles relevantes de su cuerpo. Todo es vago, pero no por eso menos doloroso. Cálmate tío, cálmate! Estas palabras se me clavan como dardos en mi cabeza. Su sonrisa inquietante delataba una larga tradición como chica <span style="font-style: italic;">espantabuitres</span>, manejaba la situación con soltura y, a pesar de mi y mis reiterados intentos por atraerla, me ignoraba soberanamente.</span><br /><br /><span style="color: rgb(204, 204, 204);">La noche es perra y el día siguiente suele serlo más. Ahora es momento de recuperar mi dignidad y pensar en otras estrategias tendentes a evitar que una chica me tenga que volver a decir: ¡cálmate tío, cálmate!<br /><br /></span></div>porco rossohttp://www.blogger.com/profile/11981502954324283210noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-428523358646387167.post-48666988266251293372007-10-20T09:22:00.000-07:002007-10-21T10:01:00.139-07:00La praxis del martillo<a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp1.blogger.com/_7AMMWPWTgrg/RxtfF0Q1CaI/AAAAAAAAAD0/ZVDLIBH3j-I/s1600-h/nietzsche2.gif"><img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://bp1.blogger.com/_7AMMWPWTgrg/RxtfF0Q1CaI/AAAAAAAAAD0/ZVDLIBH3j-I/s320/nietzsche2.gif" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5123793554597284258" border="0" /></a><br /><div style="text-align: justify;">“La fórmula de mi felicidad: un sí, un no; una línea recta, una meta”. Cuesta, pero es un reto que por su propia disposición estimula los engranajes de mi voluntad. No hace falta escribir nada más acerca de esta dichosa sentencia que formuló Friedrich Nietzsche hace algo más de un siglo.<br /><br />En cualquier caso, percibo que no es del agrado de la chica que me acompaña. Le cuento detalles y algunas anécdotas de la vida de este autor; nada es igual después de haber leído algunas de sus obras, le cuento. Todo cambia, le digo, e insisto en la necesidad de su lectura. Mientras paseamos por el remoto casco antiguo de alguna ciudad, le comento aquello de que Dios ha muerto y que tenemos que reformular un nueva moral para poder aliviar nuestras consciencias.<br /><br />Su asentimiento sin más, acrecienta mis sospechas sobre la supuesta antiintelectualidad (no consciente) de muchas mujeres, por un momento, la imagino pensando en términos darwinistas acerca de mi potencialidad como garante de su futuro, la imagino aburriéndose con mis palabras y buscando puntos de fuga por donde poder escapar.<br /><br />Mi nueva moral pasa por eliminar de cuajo elementos distorsionadores de mi realidad que no se atreven a pensar por sí mismos en términos no productivos. No me interesa tu coñito a cualquier precio, tengo que pensar que hay algo más, fantaseo que le digo para mis adentros.<br /><br />Después de besarnos tímidamente, ella se marcha representando la marcha fúnebre del ya-te-llamaré. Yo, me quedo dubitativo, calibrando el grueso de mis palabras y reconstruyendo mi fatigada voluntad mientras suena en mi cabeza un <span style="font-style: italic;">play it again Sam, play it again!</span><br /><br /></div>porco rossohttp://www.blogger.com/profile/11981502954324283210noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-428523358646387167.post-12095932248103076682007-10-17T17:47:00.000-07:002007-10-18T01:13:30.267-07:00Solo con los solo<a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp3.blogger.com/_7AMMWPWTgrg/Rxa1OkQ1COI/AAAAAAAAACU/T9ATD_Q7mmc/s1600-h/SLAP.jpg"><img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://bp3.blogger.com/_7AMMWPWTgrg/Rxa1OkQ1COI/AAAAAAAAACU/T9ATD_Q7mmc/s320/SLAP.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5122480888037574882" border="0" /></a><br /><div style="text-align: justify;"><span style="" lang="ES"><span style="color: rgb(192, 192, 192);">Estoy eufórico, pero con el aplomo necesario para que no se note. El encuentro es casual, improvisado en casa de unos amigos, no muy lejos de mi apartamento, pero tampoco cerca. Llego y me encuentro con un nutrido grupo de pasmarotes que apenas me sonríen con un mueca desacelerada.<br /></span><o:p style="color: rgb(192, 192, 192);"></o:p></span><br /></div><p class="MsoNormal" style="color: rgb(192, 192, 192); text-align: justify;"><span style="" lang="ES">Nadie se mueve, decido entonces acercarme para escenificar con algo de autenticidad una encajada de manos que resulta de lo más convincente. Aunque no lo parezca, la escena es de una cotidianidad grotesca, por unos segundos me deprime pensar que esta gente son mis amigos.<o:p></o:p></span></p><div style="text-align: justify;"> </div><p class="MsoNormal" style="color: rgb(192, 192, 192); text-align: justify;"><span style="" lang="ES">Ha llegado mi momento, y empiezo a soltarles mi verborrea habitual sobre asuntos que no trascienden más allá de mi propio interés. Les hablo de la necesidad de entender el Manifiesto cunnilinguista o les inquieto con preguntas del tipo ¿sabéis que es la vulva exactamente? Por supuesto, tras semejante impacto no saben qué responder. No se si por pudor o por absoluta ignorancia. La cuestión es que eluden la respuesta y, torpemente, intentan distraer mi atención con cualquier futilidad.<o:p></o:p></span></p><div style="text-align: justify;"> </div><p class="MsoNormal" style="color: rgb(192, 192, 192); text-align: justify;"><span style="" lang="ES"><span style=""> </span>Al final todos acaban riendo y yo me río de mi, con ellos y de ellos, entre ellos y por ellos o para ellos. Pero la cosa no deja de preocuparme. Creo que es la risa que les provoca el hastío vital mientras sucumben a la decadencia de sofá <span style=""> </span>transmutada en una partida de Monopoly.<o:p></o:p></span></p><div style="text-align: justify;"> </div><p class="MsoNormal" style="color: rgb(192, 192, 192); text-align: justify;"><span style="" lang="ES"><span style=""> </span>Yo sigo pensando en la vulva, en su rica gama de rosados colores y en el cuando y a quién volveré a practicar <span style=""> </span>mi próximo cunnilingus.<o:p></o:p></span></p><div style="text-align: justify;"> </div><p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"><span style="" lang="ES"><span style="color: rgb(192, 192, 192);"> ¡Cunniliguistas del mundo, uníos!</span></span></p><br /><p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"><br /><span style="" lang="ES"><o:p></o:p></span></p>porco rossohttp://www.blogger.com/profile/11981502954324283210noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-428523358646387167.post-7819755522993723072007-10-12T03:34:00.000-07:002007-10-13T09:40:41.502-07:00Love serenade<a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp3.blogger.com/_7AMMWPWTgrg/Rw9PkiYMnuI/AAAAAAAAACE/3q7MnsEr2vk/s1600-h/true+love.jpg"><img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://bp3.blogger.com/_7AMMWPWTgrg/Rw9PkiYMnuI/AAAAAAAAACE/3q7MnsEr2vk/s320/true+love.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5120398790465724130" border="0" /></a><br /><p class="MsoNormal"><span style="" lang="ES"><o:p> </o:p></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="" lang="ES"><span style=""> <span style="color: rgb(153, 153, 153);"> </span></span><span style="color: rgb(204, 204, 204);">Hoy hace un año de mi germánica historia de amor y la más auténtica de todas. Tan sólo me queda de ella un cabello entre los dedos. Pienso que tengo su ADN y me regocijo imaginando que alguien me pide alguna prueba que demuestre que realmente existió. Es rubio, lo exhibo y amenazo a mi interlocutor con someterlo a un examen forense. ¡Dios mío! Pienso, todo esto es patético.</span><o:p style="color: rgb(204, 204, 204);"></o:p></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(204, 204, 204);"><span style="" lang="ES"><span style=""> </span>Pero lo cierto es que me aterra la realidad peninsular, la mujer ibérica es bella y pizpireta, pero demasiado mojigata y siempre lleva puesta la sotana moral. Debo confesar que me produce cierta repugnancia; las frases se repiten, el tempo siempre es el mismo y raramente salta alguna chispa que la convierta en algo distinguido. Todavía piensa en aquello de que<i style=""> para que una relación sea duradera hay que ir poco a poco y nunca follar el primer día</i>. <o:p></o:p></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(204, 204, 204);"><span style="" lang="ES"><span style=""> </span>Estos pensamientos me atormentan día tras día, ¿porqué me resulta tan estúpida y previsible la mujer peninsular? No logro conciliar el sueño y estas ideas no son un bálsamo para la noche, la cama sigue siendo dura y los besos siguen siendo besos sin ese lamentable nada más. <o:p></o:p></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(204, 204, 204);"><span style="" lang="ES"><span style=""> </span>Guardo su pelo cuidadosamente y recuerdo que apenas nos hablamos, casi no nos conocimos y sin embargo nos amamos. <o:p></o:p></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(204, 204, 204);"><span style="" lang="EN-GB"><span style="color: rgb(153, 153, 153);"><span style="color: rgb(204, 204, 204);"> ¡Good bye</span> </span><st1:state st="on"><st1:place st="on">Berlin</st1:place></st1:state><span style="color: rgb(153, 153, 153);"> <span style="color: rgb(204, 204, 204);">and welcome to your own hell!</span></span></span></p><p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><br /><span style="" lang="EN-GB"><o:p></o:p></span></p> <p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"><span style="" lang="EN-GB"><span style="color: rgb(153, 153, 153);"></span><o:p></o:p></span></p>porco rossohttp://www.blogger.com/profile/11981502954324283210noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-428523358646387167.post-15449283379097076512007-10-02T11:41:00.000-07:002007-10-08T03:19:34.875-07:00Pastis para la noche<a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp2.blogger.com/_7AMMWPWTgrg/RwKe3xK3NNI/AAAAAAAAABs/K3qTFnVPG7c/s1600-h/bar_pastis.jpg"><img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://bp2.blogger.com/_7AMMWPWTgrg/RwKe3xK3NNI/AAAAAAAAABs/K3qTFnVPG7c/s320/bar_pastis.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5116826807575196882" border="0" /></a><br /><div style="text-align: justify;"><span style="color: rgb(204, 204, 204);" lang="ES-TRAD">Un hombre de aspecto moribundo canta canciones de Brel acompañado de un joven guitarrista de sonrisa perenne. Me encuentro rodeado de nostalgia y el vino corre suave por mi garganta. Mi joven acompañante me ha descubierto este pequeño y singular rincón de la noche barcelonesa más canalla, es el Pastís.<o:p></o:p></span></div><div style="text-align: justify; color: rgb(204, 204, 204);"> </div><p class="MsoNormal" style="color: rgb(204, 204, 204); text-align: justify;"><span style="" lang="ES-TRAD"><span style=""><br /></span>La noche se abre con la voz desgarradora del viejo <i style="">boss</i> parisino, tiene algo de duende y, por momentos, me imagino a Camarón y Tomatito tocando en algun antro de París. En su mano sostiene con insano fervor un tubo de <i style="">Glenfiddich</i>, pienso en su hígado y en los pocos días que probablemente le quedan de vida.<o:p></o:p></span></p><div style="text-align: justify; color: rgb(204, 204, 204);"> </div><p class="MsoNormal" style="color: rgb(204, 204, 204); text-align: justify;"><span style="" lang="ES-TRAD"><span style=""> </span>El barman es auténtico, desde la barra observa el percal con manifiesta intensidad; gafas prominentes, pelo escaso echado hacia atrás y cara de malas circunstancias. Le pido dos vinos y me vacila con un brazo completamente enyesado, finalmente acepta mi ofrecimiento y le abro la botella. Nos hacemos amigos sin necesidad de intercambiar una sola palabra.<o:p></o:p></span></p><div style="text-align: justify; color: rgb(204, 204, 204);"> </div><p class="MsoNormal" style="color: rgb(204, 204, 204); text-align: justify;"><span style="color: rgb(204, 204, 204);" lang="ES-TRAD"><span style=""> </span>El directo se acaba después de un par de bises, todo se confunde menos mi deseo de besar a la chica que me acompaña. Lo consigo, y la noche se acaba dulcemente. Cuando nos vamos, me pregunto que querrá decir una de las frases que colgaba de las paredes del local: “más vale pan con amor que gallina con dolor”. ¡</span><i><span lang="ES">Très bien</span></i><span style="color: rgb(204, 204, 204);" lang="ES">, Pastis, <i style="">très bien</i>! Contigo la noche sabe diferente.<br /></span></p><p class="MsoNormal" style="color: rgb(153, 153, 153); text-align: justify;"><br /><i style=""><span style="" lang="ES-TRAD"><o:p></o:p></span></i></p>porco rossohttp://www.blogger.com/profile/11981502954324283210noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-428523358646387167.post-71810474453046287032007-09-29T18:37:00.000-07:002007-09-30T08:04:47.266-07:00Hangover<a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp0.blogger.com/_7AMMWPWTgrg/Rv7-IRK3NLI/AAAAAAAAABc/kv6ntGy2vlE/s1600-h/resaca.jpg"><img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://bp0.blogger.com/_7AMMWPWTgrg/Rv7-IRK3NLI/AAAAAAAAABc/kv6ntGy2vlE/s320/resaca.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5115805644740834482" border="0" /></a><br /><div style="text-align: justify;"><span style="color: rgb(153, 153, 153);" lang="ES">Hoy es día de resaca. Sin proponérmelo, tengo delante una china <i style="">barely legal</i> espectacular que contorsiona su cuerpo vestida de colegiala a ritmo de pop-rock. Ni que decir tiene que es una auténtica beldad. Es mediodía, gris y lacónico, a estas horas, y en mis circunstancias, los pensamientos son algo más que pobres. La china sigue bailando.<br /><o:p></o:p></span><span style=""></span><span style="" lang="ES"><br /><span style="color: rgb(153, 153, 153);">Las resacas solitarias son oscuras como el entresuelo donde habito, hay que asomarse, sacar la cabeza, para vislumbrar algo de luz. Opto por no hacerlo, es el hábitat perfecto para hacerse una buena paja, pero el vídeo de la china no me convence.</span></span><br /></div><div style="text-align: justify;"> </div><p class="MsoNormal" style="color: rgb(153, 153, 153); text-align: justify;"><span style="" lang="ES"><br />Me convierto entonces en un francotirador obsceno de páginas guarras y de más de-géneros que pululan por la red mientras me inyecto nueva savia moral. No soy adicto a la pornografía, pero sí, probablemente, un usuario avanzado. ¡Dios mío! Pienso que algunos pensarán. Pero yo hace tiempo que tiré <i style="">la primera piedra </i>para mostrar mi pecaminosa senda.<o:p></o:p></span></p><div style="text-align: justify;"> </div><p style="color: rgb(153, 153, 153); text-align: justify;" class="MsoNormal"><span style="" lang="ES"><span style=""> </span>A algunos les pica la sarna moral, y yo me río, mientras un memorable <span style="font-style: italic;">cum-shot</span> salpica la pantalla. No soy yo, es un negro de polla colosal que sonríe de satisfacción después de realizar un buen trabajo.<o:p></o:p></span></p><div style="text-align: justify;"> </div><p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"><span style="" lang="ES"><span style="color: rgb(153, 153, 153);"> </span><span style="color: rgb(153, 153, 153);">En la resaca todo vale, siempre rige la ley del no-pensamiento.</span></span></p><p class="MsoNormal"><br /><span style="" lang="ES"><o:p></o:p></span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"><span style="" lang="ES"><span style=""> </span></span></p>porco rossohttp://www.blogger.com/profile/11981502954324283210noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-428523358646387167.post-23759682563267096472007-09-27T07:18:00.000-07:002007-09-28T10:11:11.900-07:00Noche CPAP<a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp1.blogger.com/_7AMMWPWTgrg/RvvXORK3NKI/AAAAAAAAABU/cImVUpb74wQ/s1600-h/cpapx.jpg"><img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://bp1.blogger.com/_7AMMWPWTgrg/RvvXORK3NKI/AAAAAAAAABU/cImVUpb74wQ/s320/cpapx.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5114918441936434338" border="0" /></a><br /><div style="text-align: justify; color: rgb(192, 192, 192);"><span style="" lang="ES">Son las dos del mediodía, intento dormirme después de una mala noche. Me noto cansado y con cierta tensión en lo globos oculares. Este cúmulo de sensaciones me recuerda a las noches de insomnio pasadas hace un par de años, cuando dormir era un quimera malsonante y la cama el escenario perfecto para sufrir mi tortura.<br /><br /><o:p></o:p></span> </div><p style="text-align: justify; color: rgb(192, 192, 192);" class="MsoNormal"><span style="" lang="ES"><span style=""> </span>Todo parece que marcha, se acerca la hora de comer y yo estoy estirado en la cama intentando miserablemente recuperar horas de sueño perdidas por no se sabe qué. La cosa va bien, pongo un cede de Vinicius de Moraes en La Fusa (todo un clásico) para lubricar este momento de transición tan delicado: se trata de lograr dormirme sin que el berrido producido como resultado de la obturación de mis vías respiratorias superiores me despierte, justo en el momento que paso de la vigilia al sueño.<o:p></o:p></span></p><div style="text-align: justify; color: rgb(192, 192, 192);"> </div><p style="text-align: justify; color: rgb(192, 192, 192);" class="MsoNormal"><span style="" lang="ES"><span style=""> </span>Lamentablemente después de varios intentos, y como parecía previsible, a las dos y veinte minutos un ronquido penetrante y sonoro me despierta de mi última posibilidad de conciliar el tan ansiado sueño reparador. Me he convertido en un anónimo rastrero que regatea al día horas de sueño.<o:p></o:p></span></p><div style="text-align: justify; color: rgb(192, 192, 192);"> </div><p style="text-align: justify; color: rgb(192, 192, 192);" class="MsoNormal"><span style="" lang="ES"><span style=""> </span>La noche es peor, mi cajón-cama de láminas-piedra y colchón escaso, contribuye a convertir en espartanas mis experiencias nocturnas; los revolcones son violentos y frecuentes en busca de una postura que me permita dignamente acceder al sueño.<o:p></o:p></span></p><div style="text-align: justify; color: rgb(192, 192, 192);"> </div><p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"><span style="" lang="ES"><span style="color: rgb(192, 192, 192);"> </span><span style="color: rgb(192, 192, 192);">Todo es en vano, la <span style="font-style: italic;">Apnea del sueño</span> ha vuelto y está dispuesta a cebarse conmigo; ni siestas, ni noches ni medias mañanas. ¡No me deja respiro! Estoy tan desesperado que empiezo a fantasear con la posibilidad de comprarme un CPAP, artilugio siniestro que insufla aire a través de una mascarilla. El tema es peliagudo, me imagino estirado en la cama con la mascarilla de mi </span><i style="color: rgb(192, 192, 192);">Continuous Positive Airway Pressure</i><span style="color: rgb(192, 192, 192);"> en la cara, disfrutando de sus generosas dosis de aire al tiempo que me pregunto que mujer será capaz de superar conmigo la primera noche-cepap.</span></span></p><p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"><br /><span style="" lang="ES"><o:p></o:p></span></p> <p class="MsoNormal"><span style="" lang="ES"><o:p> </o:p></span></p>porco rossohttp://www.blogger.com/profile/11981502954324283210noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-428523358646387167.post-74585203392158915242007-09-23T17:45:00.000-07:002007-10-02T12:47:18.011-07:00Incómoda gasuística<a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp0.blogger.com/_zP1XUfs5UoQ/RvcJtyPk72I/AAAAAAAAAnk/0I2Nnb8UGCk/s1600-h/ballena.jpg"><img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://bp0.blogger.com/_zP1XUfs5UoQ/RvcJtyPk72I/AAAAAAAAAnk/0I2Nnb8UGCk/s320/ballena.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5113566584088358754" border="0" /></a><br /><div style="text-align: justify;"><span style="color: rgb(192, 192, 192);"> Hace algún tiempo que vengo reflexionando acerca de una cuestión harto delicada y de más que difícil acomodo en el discurrir de charlas y demás contiendas dialécticas. <span style="font-style: italic;">“La gestión de gases en el contexto de la relación de pareja heterosexual”</span> es el nombre que le di a mi más que justificada tribulación.<br /><br /></span><span style="color: rgb(192, 192, 192);">Parece absurdo y absolutamente vergonzoso tener que hablar de una tema tan escatológico y carente de atractivo. Pero es precisamente su carácter incómodo lo que me ha llevado hasta aquí. ¿Cuantos de nosotros no hemos pensado alguna vez en los malditos pedos? Putos gases que pervierten el silencio de tantas noches.<br /><br /></span><span style="color: rgb(192, 192, 192);"> En alguna ocasión intenté tímidamente tratar la cuestión con mi pareja; le hablé de flatulencias y de que padecía algo llamado meteorismo. En fin, terminología médica al uso, no menos desconcertante e igual de grotesca.<br /><br /></span><span style="color: rgb(192, 192, 192);"> Las primeras semanas de cualquier relación, la cama se convierte en un <span style="font-style: italic;">ring</span> siniestro donde se produce una batalla desigual; no hay nada que hacer contra el infinito poder de algunos genes. A veces mientras follamos tenemos que evitar realizar determinadas contorsiones que facilitan la expulsión de gases de manera involuntaria. Y no porque realmente vaya a suceder sino por simple cuestión probabilística. ¿Quién no ha imaginado despertar algo más que el sueño de nuestra pareja o amante? El potencial antiestético de las ventosidades sin duda es extremo, y en el contexto donde yo las sitúo bien pueden adquirir dimensiones devastadoras.<br /><br /></span><span style="color: rgb(192, 192, 192);"> Hasta el día de hoy, no me han hecho observaciones al respecto, sin que por ello deje de preocuparme tan sonora cuestión. Hay que apelar a la tolerancia y al respeto pero, ¿cómo sobreponerse a la brutalidad del pedo antiromántico? Francamente la gestión de este tipo de gases es un aprendizaje necesario más allá de las convenciones sociales. Yo propongo su estudio sosegado y una práctica moderadamente explícita. Cuestión que dejo para otro momento, y sin duda más compleja y desagradable, será la de gestionar las posibles consecuencias de su profusa gama de olores.<br /><br /></span></div>....noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-428523358646387167.post-7944195738656709562007-09-22T18:12:00.000-07:002007-09-23T07:32:43.951-07:00Almorranas forever<a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp1.blogger.com/_zP1XUfs5UoQ/RvXKPiPk71I/AAAAAAAAAnU/mV8OE4oGDHE/s1600-h/hemoal.jpg"><img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://bp1.blogger.com/_zP1XUfs5UoQ/RvXKPiPk71I/AAAAAAAAAnU/mV8OE4oGDHE/s320/hemoal.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5113215320188055378" border="0" /></a><span style="text-decoration: underline;"></span><div style="text-align: left;"> <br /><div style="text-align: justify;"><span style="font-family:georgia;"><span style="color: rgb(192, 192, 192);">Las almorranas son, como poco, una anécdota que demuestran algo más que la existencia de la noche. Más bien se convierten en vestigio de ciertos excesos en los que a menudo nos vemos empujados, sin discurso propio, sin argumentos que definan su justa causa.</span> </span><br /><br /><span style="color: rgb(192, 192, 192);font-family:georgia;" ><span style="font-style: italic;">1. f. Med. Tumoración en los márgenes del ano o en el tracto rectal, debida a varices de su correspondiente plexo venoso</span>. Más bien sangre, dolor y lágrimas en el puto culo, yo diría. En cualquier caso es interesante constatar que puede darse una sana convivencia.</span><br /><br /><span style="color: rgb(192, 192, 192);font-family:georgia;" > Parece ayer cuando recuerdo a mi adolescente compañero describiendo sus primeras experiencias en este campo tan dichoso y receloso de intromisiones espontáneas. Por supuesto que yo también era un adolescente, eran tiempos de ignorancia, de descrédito y de bondad malentendida. Huelga decir que me costaba comprender tales sufrimientos. “Lo que hago es meterme para adentro las venas hinchadas alrededor del ojete” explicava, es decir: tenía que recolocar o reconducir las, sin duda, impertinentes <span style="font-style: italic;">tumoraciones de los márgenes del ano </span>en el interior de su tracto rectal. Canela fina, que algunos dirían. Mero discurso escatológico para otros.</span><br /><br /><span style="font-family:georgia;"><span style="color: rgb(192, 192, 192);"> Hoy, nuestra amarga decadencia nos muestra la debilidad de la carne, más concretamente me palpo con los dedos los entresijos más corruptos de mi ano, mientras pienso en las cervezas que he bebido a lo largo de la noche. Pienso que no puede ser, he dejado la coca, los porros y el tabaco. ¿Para qué? Para acabar constatando la fungibilidad de nuestros cuerpos y mi decisión irrevocable de no renunciar nunca más al dorado placer de una cerveza.</span></span><br /></div><span style="font-family:georgia;"><br /></span></div>....noreply@blogger.com